El universo y sus cosas

in Reflexiones por

Deja que te cuente que a veces soy muy cansino con todo el tema este de El Universo y las Leyes de la Atracción.

Sí, lo típico que se pone tanto de moda cuando pasas un cierta edad, ya sabes, a mucha gente le da por pasarse a la espiritualidad y cosas de este estilo cuando superan esas fases joviales en las que no paraban de fumar porros y meterse en el cuerpo, entre otras cosas, cantidades industriales de alcohol para intentar catar un hocico ajeno el fin de semana y sentirse así personas realizadas.

Pues bien, cuando no sabes muy bien qué hacer con tu vida, si tienes alguna que otra inquietud interesante, es muy posible que te de por leer libros populistas que afirman, sin complejos, que El Universo es poderoso y si eres buena persona todo lo que te ocurrirá será maravilloso”.

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Políticos y mierdas de perro

in Don Sarcasmo por

Deja que te cuente que soy una persona a la que le encanta pasear a mi perro. Bueno, en general me gusta pasear a perros. Esto le viene muy bien a mis amigos que siempre me encasquetan a sus mascotas cuando se van de viaje y esas cosas.

Mi perro se llama Max. Es un chiguagua de esos pequeños que cariñosamente apodo “Little Cow” porque su pelaje es del color de las vacas lecheras.

Le veo muchas cosas positivas al hecho de pasear a perros aunque, hoy, me gustaría centrarme en el gran inconveniente que esto conlleva.

Sin ninguna duda lo peor de pasearlo es el hecho de tener que recoger sus heces. Seguir Leyendo

El puente

in Cuentos por

Y allí, al fondo, se iban acumulando todas las almas en forma de luz blanca amarillenta.

Todas tenían que hacer la misma cola para pasar por aquel puente. Ninguna conocía la existencia de esta plataforma porque, desde muy pequeñas, a cada una de esas almas les había contado un cuento diferente sobre lo que pasaría cuando llegara este momento. Unas creían en la idea de subir al cielo, otras en la idea de caer al infierno, muchas no creían en nada.

La realidad era otra.

De forma instintiva hacían la cola de manera sepulcral y siempre en la misma dirección. Nadie les decía por dónde tenían que ir y, sin embargo, todas obedecían al mismo patrón de seguir unas a las otras.

Entonces, se paraban en seco cuando llegaban al puente. Se paraban porque no sabían qué les esperaba y ese puente, de aspecto mitológico, infundía respeto. Delante de ellas se asomaban los primeros peldaños. A unos metros de distancia el puente desaparecía y se perdía en el infinito.

El puente tenía un aspecto muy antiguo. Estaba hecho de madera que parecía carcomida y las barandillas eran unas cuerdas enredadas a modo de trenzas con su única finalidad de evitar que las almas se salieran por los costados. Muchos de los peldaños estaban rotos y otros ni tan solo parecían haber existido. Seguir Leyendo

La enfermedad del hombre.

in Don Sarcasmo por

Deja que te cuente un poco, así por encima, el pensamiento pululante que se siente en el ambiente acerca de los hombres en general. Somos todos unos enfermos, punto y final.

Como esto es mi blog y tengo que rellenar líneas para llamar tu atención e intentar que te quedes por aquí voy a seguir escribiendo un poco más.

Sí, soy hombre y estoy enfermo. Y tú, si eres hombre (y puede que si eres mujer) también lo estás. Enfermo como tú el que trabajas en una escuela, tú el que trabajas en un bar, tú el que no trabajas, tú el que… hagas lo que hagas estás enfermo.

O, al menos, así es como nos ven muchas mujeres por no decir todas.

Ya sabes, todos los hombres somos iguales, somos todos unos cerdos… y todas esas cosas que se dicen. Supongo que tienen razón. Eso sí, cuando los hombres generalizamos así de las mujeres se considera machismo, patriarcalimo y todas esas mierdas que ya sabemos.

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Tías buenas que no follan.

in Don Sarcasmo por

Deja que te cuente y te hable del misterioso caso de las tías buenas que dicen que no follan.

Creo que estoy siendo un poco vulgar desde el principio y voy a llamar a las cosas por su nombre como ya hice en mi otro post:¿Follamos?

No, no te has equivocado de blog ni has entrado al de Cuarto Milenio por error. Bien es verdad que Iker Jiménez podría dedicar unos cuantos episodios a este misterio incomprensible que me hace pensar, desde ya mismo, en lanzar una recogida de firmas para que lo haga.

¿Realmente existen estas mujeres? ¿Qué les lleva a tomar esa decisión y por qué no follan? ¿Hay manera de hacer que cambien de opinión?

Tú, machito silvestre de las praderas españolas, pensarás que todas las mujeres, por el hecho de ser mujer, tienen una facilidad irrisoria para encontrar el amor follar. He tachado lo de encontrar el amor porque eso ya es otra historia. Seguir Leyendo

Pobres, ricos, la abundancia y Rockefeller.

in Reflexiones por

Deja que te cuente que acabo de leer la notica en la que un tal Rockefeller acaba de subir al cielo o, quién sabe, descender al infierno, a los 101 años de edad.

Cuando he visto la noticia he pensado:

—¡No me jodas que el cuervo ese negro al que José Luis Moreno le metía mano por detrás estaba vivo!

Pues no, la noticia hace referencia al fallecimiento del magnate estadounidense David Rockefeller perteneciente a esta dinastía de señores que no pasaban problemas para llegar a fin de mes siendo una clara referencia para explicar los términos desigualdad (no sólo económica) y capitalismo que padecemos hoy en día.

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Barbas y cunnilingus.

in Don Sarcasmo por

Deja que te cuente lo sorprendido que estoy por la moda de las barbas largas y sucedáneas. Y es que llevo tiempo (años) pensando y preguntándome si esta moda ridícula acabará algún día.

Es de esas modas estúpidas y sin sentido en el que la gente se sube al carro sí o sí, le quede bien o no, se identifique con ello o no.

Sí, eres libre de seguir una moda, pero yo también soy libre de tener una opinión y con las barbas algunas parecen una mascota colgada a una cara.

Hay días que hasta me imagino a las mujeres luciendo barbotas de hipster y todos pensando:

—¡Joder qué barba más sexy tiene esa tía, le queda mejor que a mí!—

Como veis es un tema que me preocupa y es que no todo queda bien. Seguir Leyendo

Las Fallas, el fútbol y los mansos.

in Don Sarcasmo por

Deja que te cuente, aprovechando que estamos en Fallas, lo que pasaría si un día alguien decidiera poner fin a esta emblemática fiesta valenciana o a cualquier otra fiesta de este calibre que se celebra en territorio español… te lo resumo: SERÍA EL FIN DEL MUNDO.

Sí, porque imagínate que alguien nos viniera a decirnos, en nuestro caso, a los valencianos, que —Este año no hay Fallas— O que no hay Feria de Abril, San Fermines, etc, etc. Vamos, a ti te da algo y a mí también.

Saldríamos a la calle a protestar, quemaríamos contenedores, con más lógica si somos valencianos ¡Amunt! Reivindicaríamos lo nuestro con pancartas diciendo —“Es una tradició i un sentiment” sintiéndonos más valencianos que nunca. Aunque en nuestro día a día no hablemos ni una sola palabra te nuestro dialecto favorito o no nos quejemos por no tener un canal de televisión como Dios manda en valenciano o aunque hayamos ido a la escuela en línea en castellano repudiando la línea en valenciano (no es mi caso) el hecho de que te quiten las Fallas sería tan traumático que hasta defenderíamos nuestra lengua autóctona para protestar sobre algo que consideramos vital tener. Seguir Leyendo

Si supieras…

in Cuentos por

Si supieras lo que te echo de menos cada vez que te vas. Cada vez que me dejas solo. Cada vez que decides separarte de mí sin saber cuándo vuelves.

Los segundos son minutos, los minutos son horas y las horas son momentos eternos de espera. Momentos que en tu mundo pasan mucho más fugazmente pero que en el mío nunca terminan.

Sólo tengo ganas de que vuelvas. Quiero saltar, quiero bailar, quiero que mi alegría se desborde cuando siento que me abrazas y acaricias mi pelo. Quiero sentir tus manos en mi piel y quiero que el mundo se pare en ese momento donde sólo existimos tú y yo. Quiero que me digas lo bonito que soy y quiero que me digas lo mucho que me quieres. Quiero que juguemos y quiero pasear contigo y mostrarte que te soy leal y que mi amor por ti es incondicional.

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Aceptando que a veces no acepto

in Reflexiones por

Deja que te cuente un momento de resignación que viví hace unos meses mientras paseaba montado en mi bicicleta por la playa de Santa Mónica.

Era el típico día soleado e idílico que a los Beach Boys nos gusta. A pesar de ser febrero la temperatura era excelente con sus, seguramente, 27 graditos acompañados de una brisa suave. Muchos turistas paseando, más gente con sus bicis y monopatines, deportistas que corren y se ejercitan… ya sabes, el paseo de la playa de Santa Mónica que si no lo has visto nunca o visitado te recomiendo que lo hagas.

Y allí estaba yo, el españolito de turno, feliz en su burbuja pedaleando a paso de dominguero disfrutando de una buena lista de canciones que escuchaba por los auriculares y, posiblemente, pensando en las musarañas.

Momento de relajación y placer que esperas que se prolongue lo máximo posible hasta que, claro, llega un imbécil que se encarga de que este amor platónico por los días con Sol se rompa. Porque imbéciles hay en todas partes y aparecen cuando menos lo esperas y nadie está exento de ellos, incluso si tú eres el imbécil. Seguir Leyendo

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