Aznar H.D.P.

in Don Sarcasmo por

Deja que te cuente que el otro día me desperté con una pesadilla de esas que te hacen sentir hasta dolor en el recto. De esas en las que estás en la obligación de ir al baño corriendo y saltando de la cama, casi antes de abrir tus pestañas, para defecar una dulce diarrea acompañada de una comparsa musical producida por unas ventosidades a modo de timbalada brasileña. ¡Aiiiss qué gustito da eso, eh!

Sí, ya sé… —¿Qué coño me estás contando?

El motivo no fue otro que un tal José María Aznar apareció en mis sueños, sí, sí, el de “España va bien” y, ya sea por una cosa u otra, se me revolvió el estómago.

Bueno, como he dicho antes, apareció en mis pesadillas. Dónde quedarán esos sueños en los que un grupo de mujeres despampanantes llaman a la puerta de mi casa para hacerme una encuesta, de las que nunca quieres responder, e intentar seducirme para finalmente realizar la orgía soñada… Esos sueños quedan muy lejos, muy, muy lejos…

Sigamos.

Este personaje al que considero, por desgracia, de fábula para gran parte de la población española sumisa en un profundo retraso mental y un “no despertar”, campaba a sus anchas por mi subconsciente (ya sabéis que también campa libremente allá donde va día tras día riéndose de todos nosotros) desde que vi un artículo por las redes sociales en el que “sugería” retrasar la jubilación hasta los 70 años de edad.

¡Menudo H.D.P!

Espera, no te vuelvas loco descifrando las siglas y pensando que voy a utilizar este post para insultar al pobrecito ilustre y erudito Aznar porque es muy posible que pienses que esas siglas significan otra cosa y eso sería muy inmerecido. Él (bien podríamos cambiar su nombre por el de muchos otros) es tan solo lo que denomino un Hijo Del Poder. Un ejemplo de esos personajes que perfectamente podrían ser sacados de historias de terror. Tres palabras que uso a modo de respeto máximo y que, para facilitar tu lectura las abreviaré a partir de ahora con sus siglas H.D.P.

Volviendo al tema.

Este ser mal nacido (creo que hubo algún fallo cuando lo concibieron, por eso lo pongo separado a pesar de que el corrector de texto casi me está obligando a escribir las palabras juntas) tiene ideas tan brillantes que sólo me queda ponerme en pie y aplaudir. Pero aplaudir con palmadas de esas fuertes ¿Sabes a las que me refiero? A esas palmadas que aparecen cuando una gran audiencia está en silencio escuchando un discurso épico del cabecilla de turno y, entonces, en el momento de confusión por la incoherencia que se acaba de decir, un piltrafilla y lameculos se levanta y empieza a aplaudir tan fuerte que le hierven las manos y, es ahí, cuando la masa de borregos que le rodea y que no entiende nada y que no saben que en realidad van a ser violados de forma violenta se levanta para aplaudir más enérgicamente para así ensordecerse los unos a los otros llegando a un orgasmo colectivo.

Porque cuando has nacido con la maldición bendición de ser poderoso no importa lo que hagas o digas que siempre caerás en gracia y saldrás impune de tus fechorías. Ser un H.D.P. no es algo que se estudia en una universidad. Es algo con lo que se nace, es un regalo que el hada madrina del infierno otorga a esas personas deseosas de ejercer un dominio hegemónico sobre los demás y haciéndonos entender que su autoritarismo y supremacía es tan sólo algo divertido que nos entretiene a modo de pasatiempo y perfecto para crear MEMES.

Y así es como este ser de ciencia ficción real que vive en la abundancia económica (que no espiritual puesto que ahí su miseria es máxima) desde hace un tiempo ha decido compartir sus sabios consejos cual predicador medieval al igual que hace su nuevo amiguete del alma Felipe González. Compartiendo consejos con el resto de mortales que no somos más que ciegos ignorantes incapaces de ver un destello de luz en el día más soleado que te puedas imaginar. Oye, no los juzguéis, seguro que tú también te llevabas mal con alguien y con el paso del tiempo os habéis hecho súperamigos.

Tanta sabiduría me abruma. Pero al mismo tiempo me resulta maravilloso que alguien que tiene un sueldo vitalicio por ser ex presidente, consejero, asesor, etc de… ¡nada, calderilla eh! 1 millón y medio de euros… nos diga en nuestra cara: “—Eh, pringaos, a currar hasta los 70, y no os pongáis tontos que debería de ser hasta los 75” mientras se tocan los huevos a dos manos que están forradas con billetes de 500 euros. Y aquí no pasa nada. Yo creo que incluso nos resulta divertido. Como a esas personas que en el sexo les gusta que le peguen o les sodomicen, algo así.

Supongo que estarás al tanto de que este personaje de fábula e H.D.P. tiene más sueldos que tú pelos en el culo y que, por mucho que te hagas la cera en tu ano, seguirá siendo así. A mí el sueldo que más me gusta de los que medio nombré es el de 200.000 euros por ser “asesor” de Endesa… Te juro que me masturbo pensando en esto. Espera, necesito hacer un descanso e ir al baño. ¿Asesor? ¿Qué mierdas hace un asesor para cobrar esa pasta? Ay Aznarín que te he infravalorado. ¡Que tienes un gran caché para odiar el medio ambiente y las energías renovables y eso se paga! Y nosotros también lo pagamos con esas facturas de luz sobrevalorados e infladas por impuestos que parecen venir del espacio exterior porque nadie los entiende. Yo, te confieso, cuando veo que me clavan 200 euros por haber puesto 2 lavadoras al mes, tener mi portátil enchufado a la luz (debería invertir unos eurillos en reparar la batería) y la nevera enchufada 24 horas para conservar 4 cosillas frescas (no me da para llenarla) creo que es el momento en el que de verdad se me eriza más la piel, la cúspide del placer y, entonces, me vuelvo a masturbar, pero esta vez con odio, cagándome en el Sol, en las energías renovables o en el infame sueldo que cobraba para esa empresa que me hacía trabajar 15 horas en unas condiciones ridículas por menos de mil euros aunque ahora, con perspectiva, veo claramente que la culpa fue mía por no haberles propuesto trabajar para ellos como asesor.

¡Claro que sí! Gustosamente pagamos para que los H.D.P. vivan mejor y mejor. Porque no hay nada mejor que colaborar con la sociedad y con estos personajes que tanto nos han aportado. ¡Gracias H.D.P.! Porque no sólo asesoras a Endesa por 200.000 euros, tú nos estás asesorando a todos nosotros ¡Gracias asesor!

De las energías renovables y el medio ambiente no quiero hablar ahora porque ya lo hice en mi post Impuesto al sol pero claro… es que es mencionar estos sueldos y se me revuelve el estómago y acabo hablando de lo que sea.

Tenemos que hacer caso a este H.D.P. y trabajar, trabajar, trabajar y trabajar. Eso sí, a ser posible reduciendo nuestros sueldos ¡Qué coño, gratis! Trabajando más horas, los domingos… Por ejemplo, si tienes hijos olvídate de llevarlos al parque a jugar en tu día libre… si es que lo tienes. ¿Dónde vas a estar mejor que en tu empresa alejado de tu pareja, hijos o amigos? ¿Tú sabes todos los problemas de convivencia que te ahorras?

A mi no importa que este H.D.P. cada año multiplique por 20 sus ingresos y luego salga en los medios de comunicación (como sabéis nada manipulados) para darnos lecciones de vida. Tienes que pensar algo, el dinero está ahí. Para que él lo pueda disfrutar otros tienen que ceder y, como bien sabes, a ti y a mí no nos importa compartir nuestra riqueza pobreza (económica que no espiritual) porque el secreto está en esa balanza maravillosa que se llama “España va bien”.

Y tú ¿Cómo lo ves? Cuéntame tus opiniones y no olvides compartir el post o subscribirte si te ha gustado.

Deja un comentario

Último de Don Sarcasmo

Go to Top
A %d blogueros les gusta esto: