Barbas y cunnilingus.

in Don Sarcasmo por

Deja que te cuente lo sorprendido que estoy por la moda de las barbas largas y sucedáneas. Y es que llevo tiempo (años) pensando y preguntándome si esta moda ridícula acabará algún día.

Es de esas modas estúpidas y sin sentido en el que la gente se sube al carro sí o sí, le quede bien o no, se identifique con ello o no.

Sí, eres libre de seguir una moda, pero yo también soy libre de tener una opinión y con las barbas algunas parecen una mascota colgada a una cara.

Hay días que hasta me imagino a las mujeres luciendo barbotas de hipster y todos pensando:

—¡Joder qué barba más sexy tiene esa tía, le queda mejor que a mí!—

Como veis es un tema que me preocupa y es que no todo queda bien.

Normalmente las modas sin sentido suelen llegar a su fin más o menos pronto. Nacen con fecha de caducidad. Se van instaurando poco a poco como un virus.

Al principio muchas personas son escépticas a unirse al grupo de los elegidos. Entonces llega la explosión y fervor total.

Así, de golpe y sin más, te la han metido por detrás y ni te has enterado.

Entonces, cuando todos los individuos empiezan a parecerse tanto entre ellos que no distingues a tu pareja de tu mejor amigo o de tu abuela, llegan los primeros comentarios tipo:

—Yo esto ya lo hacía antes de que se pusiera de moda

Porque, claro, en realidad nos gusta creer que somos ser únicos y adueñarnos de la autoría de la acción de los demás y qué mejor que, sencillamente, hacer lo que todos hacen y pensar que es una cosa nuestra.

Te apuesto que si se pusiera de moda mear en tus manos y restregar tu orina a modo de colonia por tu cuello, pecho y muñecas todo el mundo lo haría. Por ahora sólo unos pocos los hacen (sí, mientras tú lees esto hay alguien en el mundo relajándose y untándose su cuerpo con su meado).

Debes estar alerta si quieres estar a la última.

Al final, como en todas las modas, llegan comentarios y frases criticando lo que hasta hace poco todos adoraban tipo:

—A mí no me gustaba, a ti no quedaba bien, era una moda estúpida…—

Bla, bla, bla.

Pero, mira tú por dónde que, con esta moda de las barbas empiezo a dudar de que su fin esté al caer porque lleva cayendo desde hace tiempo y yo sigo viendo a gente barbuda por la calle.

Me estoy acordando que cuando estaba en los veinti-algos aquello de no afeitarte unos días era sinónimo de ser un guarro. ¿Ir a una entrevista de trabajo sin afeitar? Tenías que estar loco. Sinceramente, era algo que me tocaba mucho las pelotas. Pero en esta sociedad nos juzgan y nos juzgamos continuamente. Es lo que hay.

También me estoy acordando que mi abuelo era un tipo con barba. En aquella época sólo los hombres mayores, abuelos y los vagabundos se podían dejar barba sin estar mal visto o sin hacer el ridículo.

Recuerdo esas veces en las que mi abuelo comía una rica paella y se le quedaban unos granitos de arroz enredados en su barbota por no hablar de cuando bebía una sopa calentita. Luego tenías que despedirte de él dándole dos besos y notabas esos pelos, medio mojados, que te raspaban las mejillas.

Y quién me iba a decir a mí que no sé cuántos años después todo dios iba a dejarse barbas excelsas que las mujeres, cegadas por el síndrome de Afrodita, iban a desear tener a su lado.

Mucho se ha escrito y visto ya sobre este tema. Llego un poco tarde, como a muchas otras cosas, para ponerme a escribir de esto ahora. Que si las barbas contienen más bacterias que un cagadero de esos portátiles que se ponen en los conciertos de verano… que sí las barbas te dan un toque más varonil y vigoroso mejorando tu status social (otra vez el machismo, siempre presente y haciendo daño)… que si las barbas te hacen más mayor cuando estás en esa época en la que te piden el carnet para entrar a la discotequilla de turno… no sé, está todo dicho.

Bien cierto es que a mucha gente le ha venido al pelo, nunca mejor dicho, esta moda. Porque hay rostros que mejor llevarlos tapados. ¡La cantidad de feos que se están inflando a follar desde que se han dejado barba! Ojo, yo no soy ninguna belleza, pero no veas la cantidad de gente que liga el triple desde que llegó esta moda… Impresionante.

Y a mí que sigue sin llamarme la atención…

Es como la moda de los calvos. Antes ser un calvo era una grandísima putada. Intentabas cubrir tus entradas o calvorota como podías dejándote larga tu melena y acomodándola en la dirección que más convenía. Ahora, sólo tienes que raparte el pelo lo máximo que puedas y, a ser posible, lucir un bronceado. El añadido de una barba larga te hace ser el hombre más atractivo del mundo. No falla.

Teniendo en cuenta que cada día estoy más calvo y se me cae más el pelo me queda la esperanza que la moda de raparse el pelo siga en pie cuando llegue el momento y, entonces, tendré que reconsiderar todo esto de las barbas.

Supongo que cuando ese momento llegue ya seré un hombre mayor al que no le importará besar a sus nietos con una barba humedecida por un buen caldo.

Pero, a día de hoy, no me veo dando besos con mi barba humedecida. Es más, me repulsa un poco.

Pienso en ese momento en el que, con una barba de centímetros, tienes que darle un beso a alguien raspándole todo su rostro y, como os digo, me da cosilla.

Todos esos gérmenes de los que habla la gente, todos esos sabores y olores de alimentos concentrados alrededor de tu boca.

Ese momento en el que en una cita decides que el cunnilingus es la mejor manera de calentar motores para intentar paliar esas carencias sexuales ya que con sólo meterla no vas a tener una actuación a lo Nacho Vidal. No sé, con una barba de esas largas lo veo todo un poco parecido a pasar un plumero por una vagina. A mí me sobra ese pelo.

En los 90, en mis primeras actuaciones sexuales, ya costaba trabajo no enredarte con estas cosas. El que más y el que menos sabe que a veces tenías que parar mientras te amorrabas a la fuente de la vida para hacer un inciso y retirar algún que otro pelo púbico de tu boca o de entre tus dientes. Y, ahora que la evolución de la mujer española (y la de muchos otros países) nos ha llevado a encontrarnos jardines desarbolados con el césped bien cortado los hombres hemos decidido dar un paso atrás para complicarnos la vida. Siempre cagándola… ¡Women Power YA!

Llevo unos días sin afeitarme, creo que me voy a poner manos a la obra.

Un saludo.

Recuerda que compartiendo este post, si te ha gustado, me ayudas a saber que quieres que siga subiendo estupideces como estas 😉 

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