El universo y sus cosas

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Deja que te cuente que a veces soy muy cansino con todo el tema este de El Universo y las Leyes de la Atracción.

Sí, lo típico que se pone tanto de moda cuando pasas un cierta edad, ya sabes, a mucha gente le da por pasarse a la espiritualidad y cosas de este estilo cuando superan esas fases joviales en las que no paraban de fumar porros y meterse en el cuerpo, entre otras cosas, cantidades industriales de alcohol para intentar catar un hocico ajeno el fin de semana y sentirse así personas realizadas.

Pues bien, cuando no sabes muy bien qué hacer con tu vida, si tienes alguna que otra inquietud interesante, es muy posible que te de por leer libros populistas que afirman, sin complejos, que El Universo es poderoso y si eres buena persona todo lo que te ocurrirá será maravilloso”.

No importa que en tu niñez tus padres te abandonaran o que en el colegio todos te insultaran y pegaran. No importa que nunca ligases y siempre sintieras el rechazo de los demás. Tampoco importa que en el trabajo tus jefes no te pagaran las horas extras y te hicieran trabajar sin contrato. El Universo es mágico y si todas esas desgracias te pasan es por tu bien.

Disfruta por estar jodido.

Además, que bonita frase esa de tú atraes todo lo que te pasa.

Si vas por la calle y alguien te apuñala por la espalda ¡Ha sido tu culpa, tú lo has generado! Ey, pero no tienes de qué preocuparte. Estás creciendo como persona.

Si un día te mueres después de todo este puteo siendo virgen a los 40 recuerda que tu alma se reencarnará en otro ser maravilloso que, con un poco más de suerte, sufrirá un poco menos que tú a la espera morir y reencarnarse de nuevo con el mismo propósito una y otra vez.

Cómo mola creer en estas cosas ¿Verdad?

Mira… ¡A la mierda El Universo y sus leyes maravillosas!

Que sí, que sí. Que si haces acciones buenas todos los días es posible que todo lo que te venga sea mejor pero nada está garantizado al cien por cien para que tu vida sea un paseo de rosas. Así que la idea de El Universo maravilloso y espiritual se puede simplificar en una cuestión matemática de probabilidad y estadística.

Tantos años en colegios, institutos y universidades haciendo sumas y restas y yo que no me libro de las matemáticas.

Me encanta la idea de Las Leyes de la Atracción resumidas en que somos lo que pensamos, somos lo que hacemos y bla, bla, bla. En serio, es una gran filosofía de vida. Pero entonces, un día así sin más, alguien postea en tu red social favorita que han asesinado a una maravillosa persona que se ha pasado toda su vida ayudando a los demás de manera incondicional y piensas —¡Vaya mierda colega!—

Así que tener pensamiento que idealiza a El Universo creyendo que siempre te trae lo mejor y confiar toda tu suerte en él me parece algo muy comparable a esas típicas frases de “Jesús es tu salvador, purifica tu alma y conviértete al cristianismo” frases que, por cierto, son muy aplicables para cualquier otra religión.

Vale, si crees que El Universo te está fallando tampoco hace falta volverse un hijo de la gran puta y pasarse al otro extremo y empezar a joder a los demás. En ese otro bando ya hay overbooking y no hace falta más gente así.

Cierto es que estoy siendo un poco irónico con El Universo y el crecimiento personal pero si fuera un cuadriculado como las matemáticas de las que os hablo estaría haciendo sudokus en vez de escribir tonterías en mi blog.

Estas ideas comerciales tan bonitas siempre existieron. Sólo recuerda cuando de pequeño pisabas el suelo recién fregado por tu madre y ésta te lanzaba a la cabeza sus zapatillas de estar por casa mientras te gritaba “¡Aquí recoges lo que siembras!”

Eso sí que eran lecciones espirituales de la vida sin necesidad de pasar por una librería para comprar un libro de autoayuda.

¡Matemáticas señores, matemáticas!

Tócale los huevos/ovarios 10 veces seguidas a alguien y ya me cuentas cómo te van las cosas luego. No los toques y reducirás tus probabilidades de acabar mal en un porcentaje muy elevado. ¿Infalible si eres una gran persona? No.

El Universo está en movimiento vivito y coleando igual que tú, que yo. Su ira puede ser terrible así que, por si acaso, dejémoslo tranquilo y ojito con su karma. Además, no te olvides de la cantidad de hijos de puta que hay por ahí sueltos que hacen que todo sea más complejo e injusto. Pero, tranquilo, A cada cerdo le llega su San Martín. ¿Ves? Otra lección espiritual de toda la vida.

Venga, a portarse bien y nos vemos en otro post.

¿Y a ti qué te parece todo esto de El Universo? ¿Te está tratando bien la vida? Comparte este post con tus amig@s si no quieres que El Universo descargue su ira contra ti 😉 

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