Dar la patada primero

in Don Sarcasmo por

A veces me pregunto cuando se conoce una persona y se empieza intimar con ella ¿Dónde me lleva esto?

Lo digo porque muchas veces conozco a alguien y sé de antemano que no voy a llegar a ninguna parte.., pero si ese alguien termina por aburrirse de mí y me “pega la patada” (antes de que se la pegue yo) acaba por crearme una dependencia a ella.

Es por eso que considero que antes de que me peguen la patada con las típicas frases de “jo eres súper simpático, me caes “to” bien pero es que no quiero que esto vaya a más, es que… no sé…” es mejor pegarla uno mismo. Con los efectos secundarios que conlleva jeje.

Pongamos el ejemplo que conoces a una chica y ya sabes que esa relación huele mal, que se está terminando. Supongamos que esa chica te va a pegar la patada el miércoles. Si tu llegas el martes y dices “mira tía… es que estoy pensando que… mejor nos dejamos de ver y tal…”La pava la tienes encoñada de por vida!!! Pero claro, ahí no acaba el hecho de pegar la patada primero.

Luego el rollo es ir de corderitos. Carita de ángel, ir del palo de “ joooo ¿Por qué te cagas en mi? ¿Por qué no respondes a mis mensajes?” Aún sabiendo que eres tú el ogro de la película muestras tu lado comprensivo, porque no quieres que la patada sea un despeje a lo Roberto Carlos (exfutbolista del Real Madrid, gran lanzador de faltas), buscas una patada con sutileza, una patada de amigo. Como si nunca hubieras roto un plato. Y en el fondo es de “Vete!! Fuera de mi!!!” Y te sigues manteniendo firme, como el gato con botas de Srehck, con tu mejor carita, ojitos tristones, sacando el labio inferior, y bueno, si consigues sacar alguna lagrimilla (de cocodrilo) ya eres el rey.

Si todo surge como promete, le has dado absolutamente la vuelta a la tortilla. Has pasado de poder recibir una patada a darla tú y después a parecer la víctima y empezar a recibir tus frutos.

Empiezas a recibir el perdón de la otra persona “jo lo siento, yo no quería que esto sucediera así, te valoro mucho, es que deberíamos de estar juntos…”

Hay una frase que nunca falla “Quiero estar tranquil@, paso de líos” Es de vital importancia saber que tú jamás puedes estar tranquilo estando cerca de alguien. La tranquilidad sólo se alcanza estando sin nadie. Esto a la otra persona le molesta y le crea como un objetivo. Dice “¿y por qué esta persona no quiere estar conmigo?” Eres un reto, la presa. Esa es la gran frase, la frase estándar. Que conoces a alguien y ves que no te termina de llegar… “Quiero estar tranquil@, paso de líos” Que el/la típico@ amig@ te empieza a mandar mensajitos y te agobia… “Quiero estar tranquil@, paso de líos” Pero mientras te vas liando con “to” dios.

No tienes motivos para dejar a la persona o pasar, pero tampoco para seguir.

Encima, estas frases las sueltas después de pasar una velada romántica excelente. Te entra ese miedo escénico que ni siquiera existe. Todo es óptimo y …. Paaaammmmm!!! Patada!!

Pero esto es una cadena viciosa. Siempre puedes escudarte en la excusa por excelencia “Es que a mi me lo han hecho antes, se portaron fatal conmigo” Y claro, tú, lleno de rabia y dolor empleas la misma arma con una persona inocente. Le pegas la mejor de tus patadas con mucho toque y clase para que así aprenda a dar sus primeras patadas si es que nunca lo ha hecho. Es como enseñar a un niño a ir en bici. En el fondo te sientes orgulloso de que ese niño, a pesar de caerse con la bici cien veces, romperse un diente, sangrar por las rodillas y demás está consiguiendo su objetivo. Y tú, “el adiestrapatadas” te sientes bien por todo tu proceso. Sabes que tu discípulo un día será un gran maestro en dar patadas y enseñará a todos aquellos indefensos a pegarlas sin ningún problema. En el fondo haces bien si te dedicas a dar patadas.

En el caso de recibir la patada, si esa persona te importa, ¡Qué mejor que buscar a alguien que más o menos te de igual para sacar tu fuerza y crecerte y darle la patada! Esa sensación… Sí, sí. Consigues quitarte a alguien del medio por las buenas, sin más. Venga! Sólo porque le quieres dar la patada. Más, más, más… Paaaaaammmm!!! Le jodes la vida y… paaaaaaaaaaaammmm!!! Ale, el siguiente! Sí, sí. Enamoras a la persona, pero no importa. Ahí “to” dulce, “ooooh te quiero” Y ya estás pensando en darle la patada al próximo. Mientras… “eres to mon@, te sales” y cuando ya está ahí a la palma de tu mano… Paammmmmmm!!

Estás una semana mal si te pegan la patada, pero luego el primero que pasa por delante, rollo para llorar las penas y crecerte y tal “pringad@ a la vista” paaammm!

Este es un mundo para estar avispados, con los ojos abiertos. Aquí aflojas un poco, sabes y es de paaaaaaammmmmmmm truñida del 20. Hay que estar en todo. Muy despierto. Tener cuidado de los lobos. Aunque el lobo eres tú. Pero claro, te haces pasar por el mejor de los corderitos.

Recapitulemos la jugada, es la siguiente:

Primero “to” bueno y… paammm patada!

Luego vuelves del palo de “jooo no te pongas así” y paaaammmmm!! Patada otra vez!

Y para rematar… Te la encuentras en una disco y te ve liándote con alguien! Y ya es el megapatadón! Paaaaaaaammmmmm!!!

Nunca dejando que se te adelanten, ni que hagan ninguna estrategia. Porque si eso pasa estás perdido. Siempre hay que ir por delante de la jugada. Estar rollo búho.

Así que amig@s si tenéis la posibilidad de recibir una patada no os lo penséis más y pegarla vosotr@s!

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