Las Fallas, el fútbol y los mansos.

in Don Sarcasmo por

Deja que te cuente, aprovechando que estamos en Fallas, lo que pasaría si un día alguien decidiera poner fin a esta emblemática fiesta valenciana o a cualquier otra fiesta de este calibre que se celebra en territorio español… te lo resumo: SERÍA EL FIN DEL MUNDO.

Sí, porque imagínate que alguien nos viniera a decirnos, en nuestro caso, a los valencianos, que —Este año no hay Fallas— O que no hay Feria de Abril, San Fermines, etc, etc. Vamos, a ti te da algo y a mí también.

Saldríamos a la calle a protestar, quemaríamos contenedores, con más lógica si somos valencianos ¡Amunt! Reivindicaríamos lo nuestro con pancartas diciendo —“Es una tradició i un sentiment” sintiéndonos más valencianos que nunca. Aunque en nuestro día a día no hablemos ni una sola palabra te nuestro dialecto favorito o no nos quejemos por no tener un canal de televisión como Dios manda en valenciano o aunque hayamos ido a la escuela en línea en castellano repudiando la línea en valenciano (no es mi caso) el hecho de que te quiten las Fallas sería tan traumático que hasta defenderíamos nuestra lengua autóctona para protestar sobre algo que consideramos vital tener.

Tiempo para protestar sobre la ley mordaza, la reforma laboral, los recortes en educación, en ciencia o en investigación, protestar ante las desigualdades sociales entre ricos y pobres o entre hombres y mujeres… tiempo para eso no se tiene.

Sí, cuando esto pasa (porque ha pasado, sigue pasando y lo que nos queda…) al principio salimos un poco a la calle y nos hacemos notar (eso si eres de los que sale) pero con el tiempo, como estamos tan amansados nos quedamos en casita resignados, llorando por la crisis (inexistente y ficticia para según qué cosas), viendo programas de televisión de gran calidad intelectual como puedan ser Sálvame o Mujeres y hombres y viceversa (ya no sé si lo siguen echando, espero que no).

Por cierto… ¡Joder con Tele 5, qué gran fuente de sabiduría e inspiración!

No sólo somos unos mansos sino que además compensamos, a todos estos que nos joden, manteniéndolos en el poder para que puedan continuar a sus anchas.

Para eso votamos. Para hacer felices a unos pocos (cada vez son más) y luego llorar en el sofá de nuestras casas y pagarlo con nuestra mujer o marido, nuestros hijos, discutiendo con nuestros amigos sobre el partido del otro día… porque es algo que nos encanta hacer.

Votar viene a ser más o menos como ir al circo con nuestra entrada en la mano con la ilusión de unos niños que van a ver un espectáculo entre unos monos de diferentes especies que dan volteretas, hacen malabares, montan en bicicleta, escupen fuego por la boca y nos entretienen mientras aúllan.

Allí reunidos en el circo del horror tenemos a muchas especies variadas.

Tenemos el orangután con lomo plateado a quien le gusta sacar pecho mientras se lo golpea sintiéndose orgulloso por lo bien que controla al resto con su tiranía y deseoso de violar a todas las hembras para garantizar su descendencia.

Tenemos a esos grupos de monos chimpancés que creen tener un intelecto casi humano aunque para lo más que les da es para ser sumisos de su amo y aceptar en silencio las decisiones de su líder.

Tenemos a los monos babuinos con apariencia exótica y culo pelado que se sienten diferentes al líder de la manada por tener estos rasgos peculiares y se olvidan que al final son la misma cosa, monos.

Tenemos a esos monos capuchinos que no paran de alborotar el show con sus idas y venidas. Considerados los más inteligentes del nuevo mundo que, por desgracia, suelen acabar como mascotas exóticas.

Del resto de especies presentes nadie habla porque nadie las conoce, no sabemos sus nombres ni lo que hacen pero ¡Sí, están allí!.

Por supuesto, los de las fotos no son de los que hablo ni deberían están encerrados para tu entretenimiento y diversión.

¿Protestar si nos quitaran las Fallas? O ¿Te imaginas si nos quitaran el fútbol? Aiiss… Aiiisss… Calla… Calla… que se me está parando el corazón.

Nos volveríamos unos revolucionarios y alzaríamos nuestros puños al aire pidiendo respeto hacia nuestra cultura y nuestra historia. El shock mental de asimilar que nos puedan quitar nuestra fiesta favorita sería tan fuerte que arrasaríamos con todo.

Me imagino a toda esa masa de gente mansa y dormida saliendo a la calle. Primero serían los contenedores. ¿Por qué a la gente nos encanta quemarlos? Después los supermercados y tiendas. Todos hemos soñado alguna vez con arrasar una tienda y salir huyendo de ella con una tele de 55 pulgadas para ver nuestros programas favoritos que mencionaba antes.

Qué decir tiene que si nos quitaran nuestra fiesta popular o el fútbol no habría una disputa entre ciudadanos y la policía. En una situación así estaríamos unidos, acudiríamos a los ayuntamientos cogidos de la mano lanzando piedras, cócteles molotov… y, permíteme que sueñe, hasta lanzaríamos a algún cura pederasta que otro.

Me imagino a los ultras radicales del Barcelona morreándose con los del Madrid, teniendo sexo por las esquinas con sus camisetas intercambiadas.

Me imagino a una gaviota con su pecho pintado de color azul, sus alas de color rojo con una rosa en su pico, surcando los cielos, defecando a todo aquel que estuviera a favor de abolir tu fiesta o deporte favorito.

Los amantes del tuning dejarían que la gente estrellara sus coches contra las joyerías… no sé, sería todo maravilloso.

¡Todos finalmente unidos! Y nos vendríamos arriba y querríamos reconquistar el mundo. Pondríamos a España en la cima del capitalismo de nuevo para acabar con esta crisis de mentiras que dicen que estamos pasando. La vuelta del imperialismo español para imponer de nuevo nuestra cultura, religión e idioma.

En serio, ¡visualízalo! Fallas para quemar en la selva del Amazonas. Madrid-Barça en todas las ligas del mundo. Corridas de toros con vacas en La India. ¿No te está dando algo del gusto sólo de pensarlo?

No tengas dudas de que si algún día llega la tan esperada Tercera Guerra Mundial va a empezar en España y va a ser porque nos quieran quitar alguna de estas tradiciones, espectáculos o entretenimientos. Además ¿Quién entienda más que nosotros, los valencianos, de petardos, fuegos artificiales y hacer ruido?

Si eres de los que piensa que la sociedad española está dormida en un sueño profundo en su propia catarsis mental y que no va a mover un dedo para que haya un cambio te equivocas y acabarás alimentándote por tu propia frustración al saber que, tan sólo, estamos esperando a que nos quiten lo que más nos gusta: el cachondeo.

“Senyor pirotècnic, pot començar la mascletà”

Y a ti ¿Qué te parece el circo que tenemos montado? Si te ha gustado ya sabes que puedes compartir esta entrada con tus amigos por las redes sociales. ¡Amunt!

Deja un comentario

Último de Don Sarcasmo

Aznar H.D.P.

Deja que te cuente que el otro día me desperté con una
Go to Top
A %d blogueros les gusta esto: