No comas más

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Llevaba un tiempo queriendo escribir un poco sobre el hecho de ser vegetariano, vegano o cualquier otra palabra que terminara en ano. Sí, todo lo que acaba en ano siempre estará de moda ya sea por un motivo o por otro. Cuestión de gustos en la comida.

carne

Ya que has llegado a este blog no te voy a hacer perder el tiempo hablándote de anos, sexo anal, defecaciones, culos operados o cosas así. Quizás otro día.

Finalmente, me he decantado por escribir sobre la comida. De verduras, carne y esas cosas.

Aunque me dirija a ti también me dirijo a mí en un ejercicio de autocrítica y concienciación personal.

No sé si os lo habéis planteado alguna vez, pero… ¿Habéis pensado en dejar de comer carne? Yo he tenido unas cuantas fases, por diversos motivos, en las que apenas como carne y otras en las que he dejado de comerla por completo así como los productos derivados de ella. Adiós a ese jamoncito serrano que te pones en las tostadas, adiós a ese vaso de leche matutino repleto de cereales, adiós a ese filetito de ternera hecho a la brasa…

Ya sabes, hablas con un vegetariano o, conmigo mismo cuando lo he sido… ese ser superior sabelotodo con aura de ángel celestial, que cuando te habla te dice que si la carne es mala, que pobres animalitos, que si el ser humano ha evolucionado para ser herbívoro teniendo en cuenta nuestro aparato digestivo, la disposición de nuestros dientes con nuestros molares perfectos para masticar y triturar hojitas de la sabana tropical…

Supongo que cuando te hablan de evolución o, como a mí me gusta llamarla, involución, no tienen en cuenta que el ser humano también ha evolucionado involucionado mentalmente y su capacidad para pensar le ha permitido, a parte de destruir la tierra paulatinamente y joder a todo ser vivo que le rodea, descubrir que puede freír los filetes y comerlos al punto de sal sin que su estómago se resienta por comerse las vísceras de un ciervo o una cebra como hace el león con sus presas. Porque, dime la verdad, tendrías que tener mucha hambre para despellejar a un gato o un perro y comértelos a bocados sin pasar por una sartén.

¡Ah, no! Que a nuestras mascotas, en general, no nos las comemos.

mascotas

Otra cualidad de la evolución involución humana es decidir lo que nos parece comible y lo que no, lo que está bien y lo que está mal ¡Joder que sabios somos!

Y es que hay humanos evolucionados involucionados para todos los gustos. Hay quienes ni lo piensan, que se llevan a la boca cualquier pedazo de comida, transgénica, animal o vegetal sin importar de dónde venga ni cómo haya sido tratada. Hay quienes se escandalizan cuando ven el maltrato que sufren los toros en los festejos taurinos pero miran a otro lado cuando compran carne fileteada en el supermercado o cuando se comen esas gambas que han sido hervidas vivas para degustarlas con salsa marinera en la cena de Navidad. Hay quien, sencillamente, le importa una mierda todo esto.

no me importa

Y ahí es donde los NO comedores de carne se hacen fuertes. Ahí es cuando te muestran vídeos en Youtube de granjas en donde se ve como maltratan a los animales (si tienes sentimientos de verdad te pones a llorar instantáneamente al ver un vídeo así) o te dan charlas de los motivos para dejar de comer a esas vacas y a esos cerdos que tú masticas en forma de lomo a la plancha o “brascada” del bar Ca María.

La verdad, qué quieres que te diga, tienen razón en lo que dicen. No es que crea que no haya que comer carne pero sólo de pensar todo lo que le hacemos a los animales hace que me entren ganas de prohibir tal genocidio y maltrato.

Si la evolución involución humana ha llegado al punto en el que tenemos que comernos a nuestros amigos los animales me gustaría que fuera de una manera más “noble“. Intentar que, al menos, tuvieran una vida más “justa” y más alejada de los procesos actuales que dan auténtico miedo.

Párate a pensarlo. Si eres una vaca estás jodida. Te inyectan todo tipo de productos químicos para hacerte tolerable al humano y crecer “sana” y hormonada cual culturista adicto a los esteroides. Te violan repetidas veces de manera artificial para que tengas terneros. Cada vez que das a luz secuestran a tu hijo en cada uno de los partos. Sí, las vacas recuerdan esto el resto de sus vidas. Después, te someten para extraerte la leche conectada a una máquina que desuella tus ubres para acabar siendo despellejada, troceada y empaquetada y no vayas a pensar que se hace después de una muerte plácida.

vaca

Cero estrés y cero transgénicos directos a tu boca como puedes ver.

Y si esto fuera sólo para el sector animal… porque con los vegetales sucede lo mismo. Todo transgénicos y mierdas con pesticidas y químicos. ¡Qué ricos esa lechuga y ese tomate que no saben a nada!

Aquí es donde hago un inciso contra ese vegetariano evolucionado involucionado y contra mí mismo.

Sí, querido amigo, para ti y para mí también tengo. Entiendo todo lo que me cuentas del mundo animal, pensamiento que apoyo al cien por cien. Pero quiero que sepas que no hay nadie dueño de la verdad y emprender una cruzada maldita con las personas comedoras de carne no te hace ser mejor persona. Quiero decir… ¿Comerse un cerdo está mal y comerse un champiñón está bien? No lo creo.

Un día me pareció ver en un documental en el que se explicaba que los hongos para reproducirse crecían saliendo a la superficie en forma de champiñón. Éste, desprende sus esporas que caen al suelo y si están lo suficientemente fecundadas darán lugar a nuevos hongos los cuales intentarán repetir el proceso. Por un momento he sentido el dolor que tiene que sentir un hongo justo en el momento en el que le cortan un champiñón, su órgano reproductor. Ha sido como si me cortaran el pene y me dijeran —no te preocupes, tú sigues ahí, la vida sigue— Pero, no, no es del todo cierto porque la diferencia entre vegetales y animales es que los primeros no sienten (o eso dicen) y los segundos sí.

¡Qué le den por culo a la vida! Porque los vegetales son vida, pero como no sienten, no pasa nada. Madre mía como llegue un nuevo científico para decir que los vegetales sí sienten como pasó cuando se descubrió que Mamá Tierra no era plana sino redonda.

Plantemos campos de champiñones y hagámosles pensar que van a poder reproducirse a sus anchas para después decapitarlos sin más.

Si de verdad te importa la vida animal no olvides que los vegetales son vida. No cojas tus discursos sólo para lo que te interesa. No critiques a las personas que comen carne porque cada uno tiene sus motivos, su conciencia, su educación, su todo. Te guste o no eso hay que respetarlo y entenderlo porque cada uno vive en su propia evolución involución personal. A lo mejor es una cuestión de educar a los humanos y hacerlos evolucionar y no involucionar.

Puede ser que tú no comas carne pero mira a tu alrededor y mírate en un espejo. ¿Usas el coche a diario contribuyendo al calentamiento global del planeta? ¿Te duchas con agua caliente consumiendo energía no renovable? ¿Tienes un móvil de última generación que ha sido ensamblado con minerales extraídos de parajes naturales de la República del Congo? Aiss… No te olvides del reino mineral. No viven y no sienten, pero crecen y eso, en un sentido metafórico, significa vida. Porque Mamá Tierra está viva.

Somos lo que comemos y no hacemos más que comer basura. Somos basura y así nos va, cada vez más enfermos y jodidos. Hoy lees estas líneas, en un futuro es muy probable que mueras de cáncer.

Por el bien de todos (y cuando digo todos me refiero el reino mineral, al reino vegetal y al reino animal excluyendo al hombre) deberíamos de dejar de comer. Sí ¡No comamos más! Qué pena que esto no vaya a pasar y sigamos alimentándonos de otros seres vivos y de vida.

¡No comas más!

Convirtámonos en seres anoréxicos y enclenques y mirémonos a la cara para ver que nuestro rostro y cuerpo en ese momento representa y escenifica justo el daño y dolor que le estamos haciendo a Mamá Tierra.

Aún estamos a tiempo de salvar al planeta respetando por fin a la vida nutriendo a Mamá Tierra, una vez muertos, con nuestros cadáveres. Fertilicemos con nuestra muerte (que por fin significará vida) a la tierra y hagamos brotar de él flores y plantas que oxigenarán el aire que hemos contaminado. Plantas que servirán de alimentos a los insectos quienes serán devorados por otros animales, quienes serán comidos por otros… y así sucesivamente.

Dejemos las cosas como estaban, como deberían de estar si no hubiéramos evolucionado involucionado.

¡No comas más!

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