Si supieras…

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Si supieras lo que te echo de menos cada vez que te vas. Cada vez que me dejas solo. Cada vez que decides separarte de mí sin saber cuándo vuelves.

Los segundos son minutos, los minutos son horas y las horas son momentos eternos de espera. Momentos que en tu mundo pasan mucho más fugazmente pero que en el mío nunca terminan.

Sólo tengo ganas de que vuelvas. Quiero saltar, quiero bailar, quiero que mi alegría se desborde cuando siento que me abrazas y acaricias mi pelo. Quiero sentir tus manos en mi piel y quiero que el mundo se pare en ese momento donde sólo existimos tú y yo. Quiero que me digas lo bonito que soy y quiero que me digas lo mucho que me quieres. Quiero que juguemos y quiero pasear contigo y mostrarte que te soy leal y que mi amor por ti es incondicional.

Si supieras lo eterno que es estar sin ti. Espero y espero para tenerte cerca. Y no importa cuándo regreses que yo estaré aquí para ti. Te recibo alegre y feliz . Y no importa cómo regreses que yo estaré aquí para ti. Te recibo con pasión y con amor. Te miro a los ojos con mi corazón sin importar si has tenido un buen día o si el día ha ido peor. Te acaricio e intento sentir tu cuerpo para llamar tu atención. Porque, como te he dicho antes, cuando esto pasa sólo existimos tú y yo.

Si supieras lo bonito que es tenerte cerca. Espero y espero hasta que te vuelvo a ver porque es entonces cuando el tiempo se endulza y para mí todo vuelve a tener sentido. Porque sin ti sería mucho menos de lo que soy porque no podría amarte y la vida sin amor carece de sentido.

Si supieras que sin ti la soledad es la dueña de mi tiempo y aprovecha tu ausencia para hacerse fuerte. Porque sabe que no estás y sabe lo mucho que te espero. Se aprovecha de mis miedos por pensar cómo sería mi mundo sin ti. Soledad que también se asusta y tiene sus temores por saber que siempre le venzo con mis ganas por querer volver a verte que son infinitas. Por eso cuando te veo me alboroto, hago ruido e intento recibirte como nunca nadie te ha recibido antes. Como si fuera la primera vez que te veo después de mucho tiempo.

Si supieras lo paciente que me he vuelto. Porque contigo he aprendido que el tiempo es relativo pero al final tiene su recompensa. Porque un minuto contigo vale más que cien horas sin ti. Porque la vida son momentos y, un día, aunque sea viejo, recordaré todos esos ratitos de felicidad que me ofreciste y te lo agradeceré con mi mirada como nunca nadie te ha mirado antes.

Si supieras lo mucho que pienso en ti. En aquel primer amanecer juntos, en aquel primer atardecer juntos y en aquel primer anochecer juntos. En la primera vez que me dejaste dormir en tu pecho mientras me rodeabas con tus brazos sin moverte para que pudiera sentirme protegido sintiendo las pulsaciones de tu corazón y haciendo que el mío se acelerase.

Si supieras todas las veces que no quería que te enfadases conmigo. En todas esas veces que me reñías por haber hecho algo malo y en todas esas veces que al instante me perdonabas y me pedías que me sentara a tu lado haciéndome el ser más feliz de la tierra.

Si supieras que para mí no existe el egoísmo y que yo sólo quiero ofrecerte mi afecto, mi disponibilidad absoluta y mi amor a cambio de nada. Que no importa como me trata la vida porque siempre tengo la esperanza de que todo va a salir bien.

Si supieras que yo nunca te miento. Que no puedo fingir alegría o tristeza y que mis ojos no son más que el reflejo de lo que siento. Que mi pureza nace desde dentro de manera innata y basada en la sinceridad empezando cada día perdonando y olvidando todo lo malo que nos haya pasado. Porque si no soy sincero contigo sentiría dolor y yo no he venido a este mundo para sufrir sino para amar.

Si supieras lo que siento cuando pronuncias mi nombre y me buscas y me pides que esté contigo.

Entonces siento tu presencia. Recuerdo tu olor que es único y especial. Oigo tus pasos desde la distancia cuando por fin vuelves a casa y sólo me queda esperar a que abras la puerta para abalanzarme sobre ti.

Si supieras cuánto te amo.

Si supieras que así es como aman los perros.

Y a ti ¿Qué te parecería si nosotros también amáramos y nos comportáramos como hacen los perros? Tenemos tantas cosas que aprender… y, recuerda, puedes compartir todo lo que escribo en mi blog con un par de “clicks” 🙂 Os quiero!

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