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emociones

Reptiles y yoguis chachi pirulis

in Don Sarcasmo por

Deja que te cuente que hoy escuché la canción de Estopa que dice “atrapado en mi mundo, mágico, trágico que siempre confundo que hay mucho tráfico…” y, la verdad, me trajo muchos recuerdos (aunque ahora no viene a cuento contarlos).

Es curioso que me quedé con esa primera frase y el “atrape” en el que los seres humanos vivimos. El poder de la mente y sus cosas, la fuerza que ésta puede llegar a tener para hacerte un infeliz de la vida o lo más alegre de este mundo que hasta llegas a incomodar y dar asco al resto de la humanidad. Porque eso es así, a muchas personas no les gusta que estés muy feliz, o, sencillamente feliz sin el “muy”. Cuando ven que estás infinitamente feliz se cuestionan si de verdad lo estás o te lo haces y, además, te tildan de falso (porque en realidad nunca se estaban preguntado si de verdad estabas tan feliz, sencillamente asumían que no).

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Aceptando que a veces no acepto

in Reflexiones por

Deja que te cuente un momento de resignación que viví hace unos meses mientras paseaba montado en mi bicicleta por la playa de Santa Mónica.

Era el típico día soleado e idílico que a los Beach Boys nos gusta. A pesar de ser febrero la temperatura era excelente con sus, seguramente, 27 graditos acompañados de una brisa suave. Muchos turistas paseando, más gente con sus bicis y monopatines, deportistas que corren y se ejercitan… ya sabes, el paseo de la playa de Santa Mónica que si no lo has visto nunca o visitado te recomiendo que lo hagas.

Y allí estaba yo, el españolito de turno, feliz en su burbuja pedaleando a paso de dominguero disfrutando de una buena lista de canciones que escuchaba por los auriculares y, posiblemente, pensando en las musarañas.

Momento de relajación y placer que esperas que se prolongue lo máximo posible hasta que, claro, llega un imbécil que se encarga de que este amor platónico por los días con Sol se rompa. Porque imbéciles hay en todas partes y aparecen cuando menos lo esperas y nadie está exento de ellos, incluso si tú eres el imbécil. Seguir Leyendo

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